¿En qué momento?
¿Quién dicta y certifica
el momento en el que ya
has bebido demasiada cerveza?
Mañana trabajo, mierda.
¿Quién certificó
que Buenafuente
era gracioso?
La luz es tenue y
2x2-tú=0,
tengo la ventana entreabierta
por si el calor
o la invasión alien,
les espero a ambos con la misma pereza.
¿En qué momento acepté
al amarillo en la gama cromática?
¿Por qué no estás
acurrucada en esta cama
con olor a Marlboro y a futuro?
Cuando vengas, cariño,
tráeme en una paleta
rojo y verde y pasión
y salud y un par de años
más de existencia mientras espero
al sol y a tu sudor
con otra cerveza.
martes, 16 de junio de 2015
lunes, 8 de junio de 2015
Sexto
No hay excusas, mi niña,
llego tarde.
Quizá me acostumbré ya a tenerte
tan del otro lado
tan a mi lado
pero lo dicho:
no hay excusas.
Creo
que es hora de hacer algo público:
algunas noches
dormimos juntos,
sobre las tres siento
tu peso en el colchón
y no tengo que girarme;
sé que eres tú,
cómo saberlo
pero lo sé
sin sentidos,
no te huelo ni te escucho
ni te saboreo
ni te veo ni te toco
pero te sé
aunque no haya sentido para reflejarte,
aunque racionalmente sea inútil,
aunque estés muerta
te siento
a mi lado
algunas noches
y
con este poema
te lo agradezco.
llego tarde.
Quizá me acostumbré ya a tenerte
tan del otro lado
tan a mi lado
pero lo dicho:
no hay excusas.
Creo
que es hora de hacer algo público:
algunas noches
dormimos juntos,
sobre las tres siento
tu peso en el colchón
y no tengo que girarme;
sé que eres tú,
cómo saberlo
pero lo sé
sin sentidos,
no te huelo ni te escucho
ni te saboreo
ni te veo ni te toco
pero te sé
aunque no haya sentido para reflejarte,
aunque racionalmente sea inútil,
aunque estés muerta
te siento
a mi lado
algunas noches
y
con este poema
te lo agradezco.
jueves, 7 de mayo de 2015
Goonies
Corre
como si ya no recordaras cómo se andaba,
corre con los pies y con las manos
para que el corazón no te alcance,
Usain tan blanquito
con prisa de ejecutivo.
Huye
como si ya no recordaras de dónde vienes,
huye de la muerte y la resaca
para que el beso y la lápida no se encuentren,
Vlad Tepes tan aislado
con los recuerdos hechos de heridas.
Escapa
como si ya no recordaras cómo entraste,
escapa por la puerta y la ventana
para que la lágrima llegue a deshora,
Myrtle Morsefeth tan viva
con el camino a base de basiliscos.
Hazlo, vamos
estás en tu derecho,
y si finalmente corres y huyes y
escapas
recuerda
que yo te esperaré
en la puerta de salida
con el motor en marcha
para que la aventura
continúe.
como si ya no recordaras cómo se andaba,
corre con los pies y con las manos
para que el corazón no te alcance,
Usain tan blanquito
con prisa de ejecutivo.
Huye
como si ya no recordaras de dónde vienes,
huye de la muerte y la resaca
para que el beso y la lápida no se encuentren,
Vlad Tepes tan aislado
con los recuerdos hechos de heridas.
Escapa
como si ya no recordaras cómo entraste,
escapa por la puerta y la ventana
para que la lágrima llegue a deshora,
Myrtle Morsefeth tan viva
con el camino a base de basiliscos.
Hazlo, vamos
estás en tu derecho,
y si finalmente corres y huyes y
escapas
recuerda
que yo te esperaré
en la puerta de salida
con el motor en marcha
para que la aventura
continúe.
Uno
Sabemos de sobra quiénes somos,
más allá de los ojos las pestañas
y de los granos en los brazos
somos uno,
no importa lo que digas
y no importa lo que digo
porque ahí fuera (disculpe,
maestro) somos uno.
Te has ido hace un momento
agobiada de sexo y exámenes,
te has ido y te dejaste cerveza
y caricias que consumo
y guardo pero yo me pregunto
¿te has ido?
Cómo irse si hay cerveza
y hay caricias
y hay poesía
y los tres te corresponden,
cómo irse si solo tú
eres capaz de hacer
que la cerveza
y las caricias
y la poesía
sean uno.
más allá de los ojos las pestañas
y de los granos en los brazos
somos uno,
no importa lo que digas
y no importa lo que digo
porque ahí fuera (disculpe,
maestro) somos uno.
Te has ido hace un momento
agobiada de sexo y exámenes,
te has ido y te dejaste cerveza
y caricias que consumo
y guardo pero yo me pregunto
¿te has ido?
Cómo irse si hay cerveza
y hay caricias
y hay poesía
y los tres te corresponden,
cómo irse si solo tú
eres capaz de hacer
que la cerveza
y las caricias
y la poesía
sean uno.
miércoles, 22 de octubre de 2014
Que Pasen Cosas
Tiene que pasar algo.
Es como ese silencio abrumador
que precede a Hiroshima
o como el calor en el índice que advierte
cuando ya no queda nicotina,
algo,
los fuegos artificiales, la palmada
o el puñal en la espalda,
los ojos en llamas del sexo,
las manos que no quieren irse,
algo.
Lo más aterrador es la espera,
el pilotito rojo
del standby en los sueños,
el impasse
entre vida y vida de los revenants.
Sin embargo, claro, en todo hace falta
una acción que impulse al cambio,
a levantarse y decir hasta aquí
y salir de la cueva
y espantar a las sombras
y entonces Hiroshima y el pucho y los fuegos las palmadas
los puñales en los ojos las manos los colores los sueños y los revenants,
todo cobra vida y se dibuja
con firmeza en la pared para gritarte
que estar vivo
te obliga a demostrarlo.
Ella
Ella me ha mirado y me ha sonreído.
Fue algo fugaz y casi corriente,
por encima de la noche y de los relojes,
me ha mirado.
La plaza era la habitual
y la cerveza estaba fría, la conversación era tenue
y la hora eran todas las horas
y ella me ha sonreído.
Quizá estemos a tiempo de salvarnos.
Quizá nos hundamos
ahora mismo.
Pero ella me ha mirado y me ha sonreido,
y por un segundo las guerras
y las injusticias
y el hambre
no importan
para mí.
viernes, 25 de octubre de 2013
Alegoría del fracaso.
He querido ser y no he sabido,
con el arte eterno bajo la calota,
divertido con los sueños por la borda
con el talento malgastado y una muela rota.
He sido siempre sin pensarlo
altivo incomprendido de mirada triste,
y los zapatos desgastados y la euforia
en el llanto y una vida que no existe.
He sido el ser de la derrota,
el fusil de la palabra de fogueo,
la crueldad del tiempo en una carta
que aún conservo y que ya casi nunca leo.
Nunca seré más que una promesa,
el problema irresoluble y sin teorema,
el brillo en tus ojos y la sonrisa
que te nace cuando escuchas mis poemas.
con el arte eterno bajo la calota,
divertido con los sueños por la borda
con el talento malgastado y una muela rota.
He sido siempre sin pensarlo
altivo incomprendido de mirada triste,
y los zapatos desgastados y la euforia
en el llanto y una vida que no existe.
He sido el ser de la derrota,
el fusil de la palabra de fogueo,
la crueldad del tiempo en una carta
que aún conservo y que ya casi nunca leo.
Nunca seré más que una promesa,
el problema irresoluble y sin teorema,
el brillo en tus ojos y la sonrisa
que te nace cuando escuchas mis poemas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)