Día 4: resaca.
Hace una semana
cabalgabas mi cara con el ímpetu
de la primera vez
hasta caer rendida y susurrar
que me amabas.
Hace una semana es un milenio.
Hace una semana es prehistórico,
y aún así
te sigo escribiendo
como si algún día
fueras a leerlo,
como si el castellano
fuera el idioma habitual
en las cavernas.
El problema de la falta de ropa
es que no puedo esconder
el asco que me tengo,
el problema de la falta de persianas
es que se disfruta
demasiado
de la luna, es decir,
que no se disfruta
de la luna.
No pierdo nada
por intentarlo,
aunque sea sin palabras,
aunque sea con señales de humo
que en el cielo dibujen
tu cara a lo Batman,
aunque nunca pueda ser ya
nada más
que tu Joker.
domingo, 26 de junio de 2016
El poder del abrazo
Día 3: amigos.
Nunca subestimes
el poder de un abrazo
ni la energía sanadora
de un "estoy aquí,
no lo olvides".
Los amigos, cuando son de verdad,
(cuando no hay traición detrás)
vienen solos
y en los malos momentos
crecen
y se vuelven
superhéroes.
Por inercia
he vuelto a beber
y cuando ya no podía ver,
un mensaje:
"¿cómo lo llevas?"
y yo
no sé cómo lo llevaba
pero sé
que gracias a su mensaje
me he llenado de fuerzas
para seguir bebiendo.
Nunca subestimes
el poder de un abrazo
ni la energía sanadora
de un "estoy aquí,
no lo olvides".
Los amigos, cuando son de verdad,
(cuando no hay traición detrás)
vienen solos
y en los malos momentos
crecen
y se vuelven
superhéroes.
Por inercia
he vuelto a beber
y cuando ya no podía ver,
un mensaje:
"¿cómo lo llevas?"
y yo
no sé cómo lo llevaba
pero sé
que gracias a su mensaje
me he llenado de fuerzas
para seguir bebiendo.
viernes, 24 de junio de 2016
Marejada
Día 2: resaca.
No quiero acostumbrarme
a no poder verte,
a que este silencio
sea todo lo que me quede
de ti,
a guardar tu cepillo de dientes,
a esconder tus fotos
y tus regalos.
El sol pasa de largo.
Hay sombras
y espejos
y ni unas ni otros
te reflejan,
no puedo acostumbrarme,
no quiero.
El día se hace siglo sin ti.
Sé que tú estarás peor,
que estarás organizando un verano
sin mi risa
pero con la felicidad
que yo te robé
y mi penitencia
no está todavía creada
pero estoy trabajando
duramente
en ello.
Tu cepillo de dientes
y tus fotos
y tus regalos
siguen esperándote
con más esperanza
que yo.
No quiero acostumbrarme
a no poder verte,
a que este silencio
sea todo lo que me quede
de ti,
a guardar tu cepillo de dientes,
a esconder tus fotos
y tus regalos.
El sol pasa de largo.
Hay sombras
y espejos
y ni unas ni otros
te reflejan,
no puedo acostumbrarme,
no quiero.
El día se hace siglo sin ti.
Sé que tú estarás peor,
que estarás organizando un verano
sin mi risa
pero con la felicidad
que yo te robé
y mi penitencia
no está todavía creada
pero estoy trabajando
duramente
en ello.
Tu cepillo de dientes
y tus fotos
y tus regalos
siguen esperándote
con más esperanza
que yo.
jueves, 23 de junio de 2016
Punto
Es miércoles,
he dormido dos horas,
llorado tres
y llevo cuatro
borracho.
¿Dónde nace el frío?
Quiero decir,
sé las propiedades físicas
y las unidades de medida
y los receptores encargados
pero
¿dónde nace
este
frío?
¿Es el infierno
un lugar frío?
Otro whisky,
ya tengo los ojos secos
de no saber
si volverán a verte,
el bolsillo roto,
la mente rota,
la vida
rota.
Seguro que afuera
aguarda el calor
y planes fantásticos
pero no me apetece otra cosa
que quedarme aquí
en Ganímedes
bebiendo
y
dañándome.
he dormido dos horas,
llorado tres
y llevo cuatro
borracho.
¿Dónde nace el frío?
Quiero decir,
sé las propiedades físicas
y las unidades de medida
y los receptores encargados
pero
¿dónde nace
este
frío?
¿Es el infierno
un lugar frío?
Otro whisky,
ya tengo los ojos secos
de no saber
si volverán a verte,
el bolsillo roto,
la mente rota,
la vida
rota.
Seguro que afuera
aguarda el calor
y planes fantásticos
pero no me apetece otra cosa
que quedarme aquí
en Ganímedes
bebiendo
y
dañándome.
jueves, 2 de junio de 2016
Contradicciones
Soy antirracista
pero a veces se me escapa
sin querer
y digo "moro".
Estoy a favor de los derechos LGTBIQ+
pero llamo
"maricones"
a mis amigos
sin ser ellos
nada de eso.
Soy antifascista
pero no sé decir que no
a la idea de un buen campo
de concentración.
Soy feminista
pero no puedo resistir
la tentación de agarrarte
bien fuerte del cuello
mientras follamos,
alimentando así
al sistema patriarcal.
Estas son solo algunas
de mis contradicciones,
ya podéis odiarme.
Estas
y una más,
la más gorda de todas:
sí,
soy comunista
y tengo
un iPhone.
pero a veces se me escapa
sin querer
y digo "moro".
Estoy a favor de los derechos LGTBIQ+
pero llamo
"maricones"
a mis amigos
sin ser ellos
nada de eso.
Soy antifascista
pero no sé decir que no
a la idea de un buen campo
de concentración.
Soy feminista
pero no puedo resistir
la tentación de agarrarte
bien fuerte del cuello
mientras follamos,
alimentando así
al sistema patriarcal.
Estas son solo algunas
de mis contradicciones,
ya podéis odiarme.
Estas
y una más,
la más gorda de todas:
sí,
soy comunista
y tengo
un iPhone.
martes, 24 de mayo de 2016
Marea
Los hijos de Calíope
destierran a su madre,
seres ubicuos
con ánima de rémora
pretérita construyendo vórtices
hacia quintas
dimensiones donde
naufragar junto a Caronte negro y viscoso
de anodinia
que talla en la quilla
petroglifos
ecolálicos.
Ya está.
Puedo escribir así
y que cientos de poetas
me aplaudan en recitales
llenos de cultura
y se mueran un poquito de envidia
porque, joder, tengo una mente
privilegiada.
Podría ser tan pedante
como para que una editorial me publicara
y entonces un montón de señoritos
subrayasen las páginas
y utilizaran mis frases
para adornar su Facebook.
Podría,
pero quien me interesa no conoce
el bienestar
ni la estabilidad
ni el futuro,
así que seguiré
escribiendo para las amas de casa,
los mineros o las camareras
hasta el día en el que las amas de casa
y los mineros
y las camareras
acudan por cientos a mis recitales
y yo me vuelva pueblo
y abandone por completo la mansión de las palabras
y todos
bebamos
sabiendo
que ahora sí
la poesía
nos pertenece.
jueves, 19 de mayo de 2016
En Babia
Es difícil decirte a estas alturas algo que no sepas,
que tus ojos hablan, por ejemplo,
o que cabe una civilización
y mil esclavos
en tu vientre.
Es difícil que todavía
no te hayas enterado
de que existo porque existes,
de que no hay pócima
más mágica
ni más sagrada
que tu risa,
que tus lamentos despiertan monstruos
y mitologías desterradas.
De verdad, dudo que no sepas
que creas unidades de tiempo
desconocidas al hablar.
No me lo creo.
Ya ves, es difícil decirte a estas alturas
algunas cosas que no sepas
y sin embargo
vengo yo
y te las digo.
que tus ojos hablan, por ejemplo,
o que cabe una civilización
y mil esclavos
en tu vientre.
Es difícil que todavía
no te hayas enterado
de que existo porque existes,
de que no hay pócima
más mágica
ni más sagrada
que tu risa,
que tus lamentos despiertan monstruos
y mitologías desterradas.
De verdad, dudo que no sepas
que creas unidades de tiempo
desconocidas al hablar.
No me lo creo.
Ya ves, es difícil decirte a estas alturas
algunas cosas que no sepas
y sin embargo
vengo yo
y te las digo.
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