Madrid, Madrid, Madrid.
Hay un hombre a mi lado, creo que está muerto.
No se preocupe, siéntese,
bajo en la próxima.
Así debe oler la tristeza.
Vagón de últimos casquillos,
de ilusiones desgastadas, de soledad
en las mejillas.
Hay un hombre en el andén,
creo que está muerto.
lunes, 17 de noviembre de 2008
domingo, 2 de noviembre de 2008
Pompeya.
Y por todo y
por nada.
Y la necesidad
de una mano en mi lengua, de un abrazo en mi nuca,
de un "todo saldrá bien".Y saber
y no poder evitar
estar creando mi propia Pompeya,
y acariciarte de cenizas,
y autólisis, y besarte con labios
de soledad.
Y la urgencia de cambiarlo todo,
de mover de sitio los bares,
las sonrisas forzadas
y los vagabundos de las plazas y
estar al fin contigo.
Y llorar
después de trazar cada una de éstas líneas
y no saber
por qué aún no he salido a buscar
otro whisky.
por nada.
Y la necesidad
de una mano en mi lengua, de un abrazo en mi nuca,
de un "todo saldrá bien".Y saber
y no poder evitar
estar creando mi propia Pompeya,
y acariciarte de cenizas,
y autólisis, y besarte con labios
de soledad.
Y la urgencia de cambiarlo todo,
de mover de sitio los bares,
las sonrisas forzadas
y los vagabundos de las plazas y
estar al fin contigo.
Y llorar
después de trazar cada una de éstas líneas
y no saber
por qué aún no he salido a buscar
otro whisky.
viernes, 19 de septiembre de 2008
Chica 90´s.
Sé que inhalas autocompasión
cuando recitas de memoria letanías de lo incierto.
Fumas
tres cigarros por cada te quiero
que echas en falta. Lloras,
siempre a escondidas,
cuando te das cuenta de que nunca acabarán
los fuegos artificiales.
Botas altas,
minifalda a cuadros,
vodka con ibuprofeno.
Muñeca,
sigue sonriendo lágrimas, porque no existe
maquillaje para el corazón.
cuando recitas de memoria letanías de lo incierto.
Fumas
tres cigarros por cada te quiero
que echas en falta. Lloras,
siempre a escondidas,
cuando te das cuenta de que nunca acabarán
los fuegos artificiales.
Botas altas,
minifalda a cuadros,
vodka con ibuprofeno.
Muñeca,
sigue sonriendo lágrimas, porque no existe
maquillaje para el corazón.
jueves, 4 de septiembre de 2008
365 Días de Verano
El invierno nos llega
para borrar estancias de quietud,
como borra la llegada del tren
las pisadas de lo ajeno,
la sonrisa del niño,
como ahoga los te quieros.
Volverá el insomnio, la rutina del despertador a las seis
y el atasco en la M-30.
Volverá a quedarse en mi armario
el bañador
y aquel cubo con el que jugábamos
a hacer castillos de ilusiones
donde siempre faltaba
una princesa a la que rescatar.
Volverá a pasar por Atocha el tren
de los besos sin dueño,
que empiezan y acaban cada día en bocas distintas,
aunque todas llenas
de mentiras y de palabras desgastadas.
Nada de esto importa
mientras el jardín de tus ojos
siga regalándome en cada suspiro
pétalos de la flor de los veranos infinitos.
para borrar estancias de quietud,
como borra la llegada del tren
las pisadas de lo ajeno,
la sonrisa del niño,
como ahoga los te quieros.
Volverá el insomnio, la rutina del despertador a las seis
y el atasco en la M-30.
Volverá a quedarse en mi armario
el bañador
y aquel cubo con el que jugábamos
a hacer castillos de ilusiones
donde siempre faltaba
una princesa a la que rescatar.
Volverá a pasar por Atocha el tren
de los besos sin dueño,
que empiezan y acaban cada día en bocas distintas,
aunque todas llenas
de mentiras y de palabras desgastadas.
Nada de esto importa
mientras el jardín de tus ojos
siga regalándome en cada suspiro
pétalos de la flor de los veranos infinitos.
lunes, 18 de agosto de 2008
Propósitos.
Vivir entre sonrisas de nubes, sobrevolando
insomnios, soledades y Prozacs.
Escribir dentro
de la arena de tu reloj
que no siga avanzando,
que me guarde por siempre,
que nunca te haga daño.
Enterrar todo aquello que duele.
Disfrutar.
Oir una y mil veces
la balada melancólica de tus caricias
en mis párpados.
Mirar al mundo
con ojos de primera vez.
insomnios, soledades y Prozacs.
Escribir dentro
de la arena de tu reloj
que no siga avanzando,
que me guarde por siempre,
que nunca te haga daño.
Enterrar todo aquello que duele.
Disfrutar.
Oir una y mil veces
la balada melancólica de tus caricias
en mis párpados.
Mirar al mundo
con ojos de primera vez.
sábado, 16 de agosto de 2008
El alma me Duele a ti.
Hoy
tu recuerdo huele a silencio en la almohada.
Observo impotente
a tus reproches
empañándome el cristal de la ventana.
Ya casi no puedo ver tu sonrisa.
Hoy me dueles
de nostalgia, de lágrima callada.
Soy yo el que te busca,
el que te llama a voces
en el callejón de los solitarios,
donde el suelo
está hecho de adoquines
que no esconden arena de playa.
Hoy tengo el alma de punta
doliéndome a ti.
tu recuerdo huele a silencio en la almohada.
Observo impotente
a tus reproches
empañándome el cristal de la ventana.
Ya casi no puedo ver tu sonrisa.
Hoy me dueles
de nostalgia, de lágrima callada.
Soy yo el que te busca,
el que te llama a voces
en el callejón de los solitarios,
donde el suelo
está hecho de adoquines
que no esconden arena de playa.
Hoy tengo el alma de punta
doliéndome a ti.
viernes, 15 de agosto de 2008
Réquiem.
En aquel rincón nos sentábamos a hablar
cuando el mar ya dormía.
Sentados en ésas escaleras
merendábamos risas y batido de chocolate.
Decías que te gustaban mis manos.
Cuántos amaneceres nos habrán sobrevenido,
acariciándonos la piel del alma
en ésta misma playa.
Casi puedo recordar
tu última mirada
el día en que la muerte
te robó el nombre.
cuando el mar ya dormía.
Sentados en ésas escaleras
merendábamos risas y batido de chocolate.
Decías que te gustaban mis manos.
Cuántos amaneceres nos habrán sobrevenido,
acariciándonos la piel del alma
en ésta misma playa.
Casi puedo recordar
tu última mirada
el día en que la muerte
te robó el nombre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)