sábado, 9 de diciembre de 2017

Maleta

Londres no es para los pobres.
Me queda un puñado de pounds
y aún no estoy borracho
así que tocará
volver andando
a casa
(¿he dicho casa?).
Grises
los edificios
          las personas
grises
los sueños
          las maletas
grises.
Siempre quedará Kandinsky, claro,
la Tate
Southbank
the eternal dream
los Backstreet Boys
la cerveza.
Todo el mundo bebe cerveza
aquí en Londres.
La madre y la pinta
y la teta fuera
y el bebé alimentándose
de cerveza
y el adolescente en monopatín
a por
y el obrero
apoyado en la barra
con.
Es raro
porque todo es gris
como yo
y todo es cerveza
como yo
y pese a todo yo
no logro sentirme yo
y mi lóbulo frontal
no dibuja una imagen clara
de lo que significa "yo"
y me jode pero quizá
sea hora de admitir
que yo solo soy
cuando soy
contigo
y ni en las estaciones
ni en los pubs
ni en el puto Westminster
te encuentro
(Dylan Thomas, requiem in pace)
y me jode pero quizá
tenga que admitir
que mi personalidad es voluble
y que mi vida
solo es mi vida
cuando es de a dos
cuando es a tu lado
cuando es de tu mano.

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